miércoles, 1 de abril de 2015

MIL LUNAS

Todos tenemos amigos a los cuales no vemos muy seguido, incluso podríamos considerar a algunos familiares que por mas lazos sanguíneos que los unan pues ni se ven. Muchas veces los motivos son valederos, como el horario ajustado en el trabajo y los estudios, la distancia que hay entre las ciudades que habita cada uno, el nuevo estilo de vida ya adquirido por ambos o por alguno de los dos, vale decir cuando ya uno se convierte en padre, tu tiempo personal se ve reducido y las acostumbradas tertulias con las amistades apenas toman lugar en tu nuevo e impuesto esquema de rutina social.

Sin embargo, pienso que por más ocupado que uno esté siempre es recomendable darse un espacio, un respiro al aire libre acompañándose de un  buen cappuccino   y unas historias que ya extrañabas oír, frases que hace meses o años no escuchabas, risas y gestos ya conocidos, esas cosas lindas que te da la vida misma. Es esa gente que te ha visto crecer emocionalmente, que ha sido cómplice y participe de tu evolución interna y porque no ¿?  en algunos casos también, de tus innumerables “ decadentes metamorfosis inversas a lo Benjamin Button ” (por citar solo un ejemplo).

Todos necesitamos conversar, desahogar, hacer catarsis desde algo simple como tu terrible experiencia tal día en la cola del metropolitano hasta algo más complicado como tu extraña pero inevitable relación con tal persona a la cual dijiste adiós pero quizá regrese a pesar que ya se fue. Todos en este mundo siempre necesitamos una compañía infinita así dure segundos, es bonito saber que alguien espera por ti asi sea solo por un dia y que se toma un pequeño tiempo de su vida para verte, para confirmarte y sobre todo resaltarse a si mismo que te quiere y que por algo esta aquella tarde lluviosa frente a ti.


Mis historias “karmaticas “ e impredeciblemente predecibles no pudieron faltar, así como tampoco la sensatez y la ternura entre mezclada de mi querida amiga. Son muchos años de amistad, un poco más de 20 y todo se mantiene igual. Si, tuvieron que pasar mil lunas para vernos de nuevo, pero siempre nuestra amistad será tan radiante como un sol de mediodía.




                           ...Una verdadera amistad siempre permanecerá en tu maquina del tiempo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario