miércoles, 8 de abril de 2015

LA COLINA DE PONNY

Ha pasado ya mucho tiempo desde que nos hablamos por primera vez, quizá eran otras épocas con otras expectativas e inquietudes, talvez el modo de pensar también era diferente a lo que es hoy, pero siempre supe que hay algo en uno que jamás cambiará por más milenios que pasen, por más cambios físicos que experimentes o por mas ciudades que conozcas, es eso divinamente cierto que se llama: esencia.

CH siempre fue y es una persona con valores marcados, con ideas a veces un tanto tradicionalistas que pocos ya conservan o que a veces suelen brotar en el proceder de cualquier persona pero que no la definen. Aparentemente es callado pero con un sentido del humor muy contagiante cuando lo conoces. Una mirada triste por momentos y una risa ancha en otros instantes. Lealtad y confianza fue siempre lo que me agrado de su ser. Podías pasarte horas hablando y hablando frente a él con la certeza de que te estaba escuchando y que recibirías quizá no el consejo que querías oír pero si el que debería de ser.

Un hombre fuerte es más que cargar enormes cajas pesadas o levantar pesas en el gimnasio, es más que poseer el vehículo del año y correr a mil por hora, un hombre es fuerte porque es maravillosamente sensible.

CH es grandioso porque le ha sacado oportunidades a la vida aun cuando las puertas se cerraban. CH tiene el don de luchar siempre contra viento y marea desafiando los obstáculos y sobre todo, sin rendirse. CH además es un buen hijo, hermano, primo y sobrino y por si fuera poco también fue para mí como  un gran  hermanito adoptivo. Siempre estuvo dispuesto a acompañarme y guiar mi camino confuso y lágrimas desde la vieja colina de Ponny a principios de los 2000. (En esos tiempos jugábamos a que  vivíamos en aquel orfanato, que éramos rebeldes con la Hna. María y la Srta. Ponny, que incluso Tom nos había enseñado sus palomilladas y que la convivencia nos había convertido en verdaderos hermanos de corazón hasta que dos familias situadas una al sur de Lima - mi familia-  y la otra en el callao - su familia-  nos separaron físicamente pero la amistad seguía tan intacta como desde el primer día en que nos encontraron en nuestras cestas).  Es así como puedo afirmar que cuando un cariño es sincero se escriben este tipo de historias cursis pero bonitas.

Si bien, en la vida real, las circunstancias que nos distanciaron fueron distintas, en parte tuvieron que ver las obligaciones  de la vida misma pero principalmente fueron los demonios externos  que nos rodearon e intentaron lastimarnos. Hoy en día estos seres malignos se extinguieron en el tiempo y sé que los momentos compartidos  testifican que seguiremos escribiendo más historias, acompañados de risas una tarde cualquiera.

CH pronto se graduará en psicología y sé que ese hecho será el comienzo de muchas victorias más. Todo llega a su momento hermano, todo ....y el universo quiso que tu éxito se de así.

Felices 32 años CH.
Feliz Cumpleaños " Polluelo "


                                    
                                         ...Uno de los temas favoritos de tu disco favorito ...

No hay comentarios:

Publicar un comentario