lunes, 30 de marzo de 2015

INOCENCIA EN TUS OJOS


Hace mucho que deje de ser niña y deje atrás muñecas de la infancia, hace mucho tiempo  tantos juegos y risas quedaron en recuerdos, pero  siempre serán  el tesoro más grande de mi mundo por estar hechos  de  aquella magia llamada ternura. Es que simplemente, no existían preocupaciones propias de la adultez, ni noticieros tristes (bueno si habían, pero no les prestaba atención,porque a mi corta edad no los entendía) no había una lista enorme de obligaciones que cumplir ni gastos que pagar, la vida se resumía en correr libremente por el pasto y comer helados luego. Incluso, un pasador desamarrado no era motivo de desdicha. Te caías, te levantabas y seguías. Así de fácil era la vida y aún lo sigue siendo cuando se es niño.

Las Pequeñas corrían por el parque, se reían mucho, procuraban no pisar en falso con alguna rama o quizá con algún objeto que pudiera lastimarlas. Jugaban y hablaban entre ellas, ciertas palabras se entendían, otras no tanto, pero entre ellas si se comprendían. Eran tan felices, tan libres, tan hermosamente tiernas.


De pronto, el sol intentaba ocultarse pero aún alumbraba sus cabecitas al correr, ya el viento empezaba a soplar un poco fuerte, era momento de partir, el juego había terminado para las princesas. Antes de irnos, revisamos sus vestidos, sus piernas, sus manos, sus caritas, no se habían lastimado con nada. Cogí la mano de una de ellas , la miré detenidamente y mas bien fue la inocencia en sus ojos la que me observó a mi.


                                                         ...Disfruta de su niñez, eso es así ....

No hay comentarios:

Publicar un comentario