Las mujeres somos complicadas
pero los hombres también en ciertos aspectos, porque a pesar de su onda práctica en muchas cosas, también suelen enredarse y envolverse en sus propios
laberintos.
Si estuviera con alguien, en
estos tiempos, creo que le pondría cierta facilidad a la relación. Evitaría ser
tan delicada o exquisita en algunas cosas. Ya no me haría un mundo pensando por
qué dijo aquello o porque no hablo cuando debió hacerlo, tampoco me rompería la
cabeza descifrando su comportamiento o sus reacciones, simplemente se la
pondría sencilla si veo algo que no me gusta, aplicaría la regla “la tercera es
la vencida “. En una primera ocasión, me amargaría pero no le diría nada hasta
que pase la rabia y sentados en pleno ataque de risa le suelto mi malestar,
llego a un acuerdo con él y listo, a buen entendedor, pocas palabras. En una
segunda oportunidad, no le diría nada ni durante ni después del hecho, total?
el que ya fue advertido una vez , no tiene por qué repetir un error de nuevo,
probablemente la rabia me consuma pero es parte de conocer a alguien y a pesar
de que me jode lo que ha pasado , es mejor saberlo porque me ayuda a saber
justamente que tipo de hombre no quiero a mi lado. Y finalmente en el 3er
round, es decir el desenlace, le recalcaría que tuvimos un trato en una primera ocasión y que no debió
repetirse ese mal momento de nuevo, ahora si me mostraría amarga ante él y luego le digo: adiós. Usaría esa manera práctica de resolver las cosas.
No me pondría en el papel de psicóloga, ni vidente, ni médium para saber porque
él es así y no es como yo quiero que reaccione. Hay que ser sinceros con los
demás pero sobre todo con uno mismo. Si sabes que tales actitudes de tu pareja
te disgustan, entonces porque te condenas a eso? no es mejor acaso terminar definitivamente?
Decir adiós es difícil pero necesario y es más… es saludable.
Si estuviera de nuevo con alguien
y quisiera ir a tal lugar, pueden pasar dos cosas, la primera es que acepte y
disfrute la salida tanto como yo, porque quizá el también guste de ese tipo de
salidas y se siente bien realizándolas, es más, así vaya solo o con otra gente,
podría apostar que igual la va pasar
genial, porque quizá ese tipo de espectáculo o evento es parte de lo que le
apasiona. Pero qué pasa si escoge la segunda opción, es decir si rechaza acompañarme,
pues aquí también hay dos subdivisiones, la primera es que realmente no pueda
salir conmigo porque: está sumamente cansado,
tiene otros planes importantes que hacer ya programados, está mal de salud o quizá
acepto salir pero a último momento ocurrió algo que le impidió ir, y la segunda
subdivisión es la que más cuesta aceptar: no va porque no le gusta ese tipo de
salidas. Si ocurre esto no hay que sentirse deprimida ni obligarlo a ir donde
una quiere ir, hay que entender que nosotras tenemos nuestros propios gustos y
que forzarlo a que sea parte de tal evento o salida es causarle una molestia,
no la pasaría bien él y tampoco yo, porque uno no puede ser feliz sabiendo que
el otro es infeliz. Es evidente que él va
pasar por lo mismo que yo, habrá ocasiones donde iré con él porque yo si deseo
ir y habrán otras veces donde no podré ir porque en verdad no podré asistir y también
existirán ocasiones donde preferiré ni pisar la puerta de tal local. Y este
tema es el causante muchas veces de peleas y discusiones en parejas. Hay
quienes prohíben salir a su pareja o se ponen en un plan de controladores
únicos, se alucinan los Gps humanos y las mujeres tampoco se salvan, de igual
modo pretenden saber dónde está o que hace todo el día. Una pareja tiene
similitudes en la manera de ser y en los gustos personales, pero también hay
diferencias que se deben respetar y aceptar. Por lo tanto si ves que tu
supuesta pareja no entiende este saludable método que usas cuando se presenta
alguna salida, pues descártalo, así de simple es la cosa. No seas dramática con
tu vida, los únicos dramas permitidos son los que ves en las películas, tu vida
es otra nota flaca. Y si de algo te
ayuda esto, te lo pego con Uhu en tu cerebro: Si alguien es un mentiroso al
100% pues la verdad tarde o temprano se llegará a saber.
Si estuviera con un pata again, consideraría
fundamental que vaya al mismo ritmo que yo y que cumpla con mi ideología de
vida. Que tenga los mimos valores que me han enseñado de niña, que sea alguien
con mis principios y conceptos importantes del mundo y de la vida en general.
En mi caso no podría tener como pareja alguien que aún no acaba una carrera
profesional , salvo que me demuestre que su negocio propio es rentable, que no
es mediocre, que desea avanzar, que no juega chueco, que es legal, alguien que quiera otra profesión , seguir algún
curso complementario, que anhele una , dos , tres, miles de masters,
doctorados, que al menos lo intente y si algo no sale bien, entonces que pruebe
otro camino, que siempre luche por ser
mejor que no se estanque con lo que ya sabe o conoce, incluso que sea alguien a
quien yo admire, que me motive a seguir surgiendo como el , que me de vergüenza
ver que está llegando alto y que yo más bien me estoy quedando atrás, que sea
mi motivación, mi ejemplo a seguir, que lo mencione siempre en conversaciones
como alguien positivo ya no tanto para mi sino para el mundo, para la vida,
alguien que trascienda, que no mire hacia atrás ni a los costados, porque
compararse es feo y cada quien logra el éxito a su manera y a su tiempo , alguien
que tenga respeto por sus padres, que no
evada reuniones ni costumbres ni compromisos familiares, que respete a los
animales, a los niños , que opine que el
aborto es repugnante, que entienda conceptos sobre el cuidado ambiental, que no
sea ateo, que no sea prejuicioso con homosexuales, con aquellos que son
liberales en su comportamiento porque la vida los hizo así , que no se callé
ante alguna injusticia, que no se quede de brazos cruzados cuando deba hablar y
reclamar, que no se bote como agua sucia, que no conozca la palabra humildad,
que no sea mezquino , talvez no sea caritativo con todos los vagabundos de la
calle pero al menos con su hogar o sus más allegados si debe serlo , que no sea
indiferente, que los ayude si no es económica al menos moralmente, alguien que
salga mucho si le da la gana y que también inverne si también le da la
reverenda gana, que escuche música, que vaya al cine, que ame los helados, un buen trago en una copa
bonita, que le guste conversar y mucho, que sea ocurrente y divertido pero también
serio cuando hay que serlo, que a su manera algo lo sensibilice , que tenga no
una sino varias pasiones, algo que lo haga surrealista, distinto, que me
enamoré, que espere casarse algún día y tener hijos luego, y si ya los tiene que sea entonces buen padre
y sin ex mujer que joda, alguien que sea valiente consigo mismo lo cual se
traduce en querer amar a una mujer y valorarla , porque el que tiene miles de
mujeres es solo un triste cobarde…
Así de práctico actuaría con
alguien.
Complicados son aquellos que hacen
lo contrario.
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