martes, 5 de mayo de 2015

MALDITA FLORECITA

A cierta edad, ya es pecado cometer ciertos errores, no es lo mismo hacer tal o cual cosa 10 o 20 años antes ya que así estuvieras totalmente equivocado no quedarías tan mal ante la sociedad, tu corazón y sobre todo con tu consciencia… porque en la vida hay cosas que dependiendo de tu tiempo cronológico en la tierra, pueden llegar a  ser malas, graves o fatales en todo su contexto.
Con el pasar de los años, comprendes que ya no vale la pena dar el alma por alguien que apenas te tiende la mano, ya sea por compromiso o pena… y por si fuera poco te acostumbras a eso, pensando que es normal y que algún día todo cambiara, te corresponderán de igual forma y serán felices (Bah!!! en este sentido, debería haber también una Ley que prohíba comportamientos ilusos en todas sus dimensiones, porque este tipo de conductas también son dañinas).

Si bien, uno nunca dejara de conocer a alguien. Siempre  te irán sorprendiendo de manera positiva o negativa en el futuro, incluso lo más probable es irnos de este mundo sin haber terminado de descubrir a profundidad el mundo de aquel con que el que despiertas cada mañana,  así hayas estado casado milenios con tal persona. Pero, hay algo que si es deber nuestro saber para tomar decisiones luego y para ello tienes como instrumentos a la convivencia y la interrelación continua y esto no se logra en un par de meses o semanas…  el tiempo con sus enseñanzas te responderán si ese  alguien es el indicado, si en verdad encaja o no contigo, con tu manera de pensar, de sentir,  de ver la vida, con tu estilo , con tus gustos, con tus inquietudes, con tu forma de sonreír o de buscarte las alegrías, si entiende tu lenguaje y tú el suyo, si merece tu cariño, tus preocupaciones, tus atenciones, tus halagos, tus mimos, tus caricias, tu tiempo, tu corazón y tu AMOR.

No hay un manual para encontrar a la pareja perfecta, porque simplemente ésta no existe y porque tampoco existe la forma perfecta para llegar a amar y ser amado. Lo que si existe es, el hecho de amar perfectamente las imperfecciones del otro y eso se consigue con la aceptación y para conseguirlo hay que ser más sinceros que impulsivamente emocionales.

Cada quien demuestra lo que siente, según sus experiencias y modo de ser, pero no se debe mal interpretar eso con el hecho de que lastimen tu mundo interno, porque alguien que te hiere y confunde  no te quiere ni te ama según su manera de ser o de acuerdo a experiencias pasadas,  sino simplemente no sabe amar, no sabe entregarse, no pretende compartir ni formar nada contigo a futuro, ha usado sus vivencias no como sabios sino como elementos destructores y en pocas palabras amarlo es un error y cronológicamente ya no puedes perdonarte eso. El pasado ya debió haberte servido de practica y si crees que aún no has aprendido entonces toma este hecho como una tesis, como una lección más al curso que es la vida.


Déjalo ir, déjate ser libre. Él se va de tu lado pero seguirá prisionero de sus demonios. Tú te quedas sin él pero acompañada de ti misma y de las cosas que si desean ser felices contigo. Permítete sonreír, date ese derecho, es más conviértelo en una obligación  pero con gente que también quiera hacerlo a tu lado. El día que ames y te amen no tendrás que comprobárselo ni a él ni a nadie, porque todo fluirá naturalmente y esa es la prueba fehaciente de tu amor. Y si  para la próxima vez que algo no anda bien de raíz o que “amarlo “resulta un laberinto que debes descifrar, ya sabes que hacer….tu corazón no merece una venda más, un error más en tu vida.

                                           
                                       .... El dia que yo fui feliz nadie tocaba el violín ...

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