A cierta edad, ya es pecado
cometer ciertos errores, no es lo mismo hacer tal o cual cosa 10 o 20 años
antes ya que así estuvieras totalmente equivocado no quedarías tan mal ante la
sociedad, tu corazón y sobre todo con tu consciencia… porque en la vida hay
cosas que dependiendo de tu tiempo cronológico en la tierra, pueden llegar
a ser malas, graves o fatales en todo su
contexto.
Con el pasar de los años,
comprendes que ya no vale la pena dar el alma por alguien que apenas te tiende
la mano, ya sea por compromiso o pena… y por si fuera poco te acostumbras a eso,
pensando que es normal y que algún día todo cambiara, te corresponderán de
igual forma y serán felices (Bah!!! en este sentido, debería haber también una
Ley que prohíba comportamientos ilusos en todas sus dimensiones, porque este
tipo de conductas también son dañinas).
Si bien, uno nunca dejara de conocer
a alguien. Siempre te irán sorprendiendo
de manera positiva o negativa en el futuro, incluso lo más probable es irnos de
este mundo sin haber terminado de descubrir a profundidad el mundo de aquel con
que el que despiertas cada mañana, así
hayas estado casado milenios con tal persona. Pero, hay algo que si es deber
nuestro saber para tomar decisiones luego y para ello tienes como instrumentos
a la convivencia y la interrelación continua y esto no se logra en un par de
meses o semanas… el tiempo con sus
enseñanzas te responderán si ese alguien
es el indicado, si en verdad encaja o no contigo, con tu manera de pensar, de
sentir, de ver la vida, con tu estilo ,
con tus gustos, con tus inquietudes, con tu forma de sonreír o de buscarte las
alegrías, si entiende tu lenguaje y tú el suyo, si merece tu cariño, tus
preocupaciones, tus atenciones, tus halagos, tus mimos, tus caricias, tu
tiempo, tu corazón y tu AMOR.
No hay un manual para encontrar a
la pareja perfecta, porque simplemente ésta no existe y porque tampoco existe la
forma perfecta para llegar a amar y ser amado. Lo que si existe es, el hecho de
amar perfectamente las imperfecciones del otro y eso se consigue con la
aceptación y para conseguirlo hay que ser más sinceros que impulsivamente
emocionales.
Cada quien demuestra lo que
siente, según sus experiencias y modo de ser, pero no se debe mal interpretar
eso con el hecho de que lastimen tu mundo interno, porque alguien que te hiere
y confunde no te quiere ni te ama según
su manera de ser o de acuerdo a experiencias pasadas, sino simplemente no sabe amar, no sabe
entregarse, no pretende compartir ni formar nada contigo a futuro, ha usado sus
vivencias no como sabios sino como elementos destructores y en pocas palabras
amarlo es un error y cronológicamente ya no puedes perdonarte eso. El pasado ya
debió haberte servido de practica y si crees que aún no has aprendido entonces
toma este hecho como una tesis, como una lección más al curso que es la vida.
Déjalo ir, déjate ser libre. Él
se va de tu lado pero seguirá prisionero de sus demonios. Tú te quedas sin él
pero acompañada de ti misma y de las cosas que si desean ser felices contigo. Permítete
sonreír, date ese derecho, es más conviértelo en una obligación pero con gente que también quiera hacerlo a tu
lado. El día que ames y te amen no tendrás que comprobárselo ni a él ni a
nadie, porque todo fluirá naturalmente y esa es la prueba fehaciente de tu
amor. Y si para la próxima vez que algo
no anda bien de raíz o que “amarlo “resulta un laberinto que debes descifrar,
ya sabes que hacer….tu corazón no merece una venda más, un error más en tu vida.
.... El dia que yo fui feliz nadie tocaba el violín ...
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